Carreteras secundarias

Joaquín Pascual







Joaquín Pascual
El Rimto de los acontecimientos

Mapas

Joseph Conrad

De niño me apasionaban los mapas. Me pasaba las horas muertas contemplando Sudamérica, África o Australia, soñando con la gloria de la exploración. Por aquel entonces había en los atlas numerosos espacios en blanco, y cuando mi atención recaía en alguno que me parecía singularmente evocador (sólo que no había ninguno que no me lo pareciera), clavaba el dedo en él y decía: «Cuando sea mayor iré ahí».

Joseph Conrad

El corazón de las tienieblas

No llorará tu padre en la bocana

León Molina
Ahora que eres pequeño y sonríes
fundo por contra mi esperanza
en que la vida te sea leve

Te deseo inteligencia, belleza y vigor
Quisiera verte un día disfrutando
de buenos manjares, delicadas amantes
amigos ciertos, momentos de belleza

Te deso una vida anchurosa
y libre como el océano
y que tu padre no sea un escollo importante
en el curso de tus navegaciones
Veo ya difícil mi viejo proyecto de mudarme
a un lugar cercano al mar
Busca pues tu puerto y zarpa dél
que en sus aguas sucias no hay ventura
Lánzate al anchuroso espacio y gústalo
que no hay cielo que condene
el uso de su grandura

Apuesta por el rumbo arriesga la singladura
y busca la paz en la tormenta si es preciso
Y al cabo
cuando en dulces ensenadas
la calma nave recales
con cartas a tu padre manda a los emisarios
hasta la olvidada provincia del interior
donde un hombre tranquilo fuma y observa
la bóveda refulgente
las mismas estrellas
que a ti te guían

León Molina
Señales en los puentes


Verano en Sarajevo

Fernando Valverde
Sobre el puente de Princip
un tumulto de ancianos vigila la ciudad.

No parece que pase ningún río.

28 de junio,
una placa recuerda los disparos que siguieron después
hasta llenar de huérfanos las plazas.

Sin hermanos mayores,
la vida en Sarajevo se parece a un tranvía.

No ha cubierto la hierba llas llagas de sus parques,
sólo los gatos saben dónde ir,
han tomado las calles
y hay cartones de leche delante de las puertas.

Se estrelló la miseria en las paredes,
no han podido los árboles ocultar la evidencia.

Junto al estadio olímpico
deambulan fantasmas entre las margaritas.
No existe periferia en Sarajevo,
los teléfonos hablan con sigilo
del humo blanco de las chimeneas
y sus cinco montañas
advierten de la lluvia sobre las tejas rojas.

Ha bajado el infierno a esta ciudad,
se ha llenado de rostros
convertidos en piel de los mercados,
en vigas de madera que sostuvieron túneles
y en un amor tan simple como el pulso.

No parece que pase ningún río,
aunque los puentes crucen hacia el norte
y el verano parezca
un lugar donde pueden descansar los pulmones,
un horizonte nuevo que viaja en los tranvías.

Fernando Valverde

Más instrucciones para amar las ciudades

Ben Clark

Toda ciudad son capas superpuestas
de una ciudad distinta, misteriosa


Andrés Catalán

¿Qué ciudad hay encima de todas las ciudades

que han ido poco a poco cubriendo
viejas piedras y libros excelentes
que alguien leyó y después dejó olvidados
sobfre bancos y setos, entre bolsas
de basura y que nadie encontraría
porque no se trataba de la misma
ciudad, sino de un sitio muy distinto,
al final de la página. Ningún
lector podrá volver a su ciudad,
y ninguna ciudad podrá volver
a ser lo que querríamos que fuera
hoy, mañana, después de estas palabras
como una gran pregunta incontestable
?
Ben Clark