Adulto extranjero

Martín López-Vega
La taquillera de este museo
tiene sus propias ideas sobre la identidad
y un solo vistazo
le ha bastado para clasificarte:
Adulto extranjero.

Nieva
sobre los manzanos en flor.
No eres el único
que confunde alegría y tristeza.

Vas de ciudad en ciudad,
de idioma en idioma,
de amor verdadero en amor verdadero,
a sabiendas de que nuestro empeño
no ha de ser encontrar sentido,
sino crearlo,

y las imágenes que quedan
deberían ser signos, pero no entiendes
qué hacen aún aquí
los olivos de Corcula.

- Briznas de la tarde, sed mis riendas.

Único visitante
de este museo como tantos otros,
buscas con obsesión prefreudiana
imágenes luminosas, niñas que bailan,
muchachas saliendo entre risas
desnudas del mar,
esta inalcanzable paz matinal
de mundos en los que todo está ya resuelto.
Martín López-Vega
Adulto extranjero

Leaving

Wendy Cope
Next summer? The summer after?
With luck we've a few more years
Of sunshine and drinking and laughter
And airports and goodbyes and tears.
Wendy Cope
Serious Concerns

Postcards

Wendy Cope
At first I send you a postcard
From every city I went to.
Grüsse aus Bath, aus Birmingham,
Aus Rotterdam, aus Tel Aviv.
Mit Liebe
. Card from you arrived
In English, with many commas.
Hope, you're fine and still alive,
Says one from Hong Kong. By that time
We weren't writing quite as often.

Now we're nearly nine years away
From the lake and the blue mountains,
And the room with the balcony,
But the heat and light of those days
Can reach this far from time to time.
Your latest was from Senegal,
Mine from Helsinki. I don't know
If we'll meet again. Be happy.
If you hear this, send a postcard.
Wendy Cope
If I Don't Know

Carreteras secundarias

Joaquín Pascual







Joaquín Pascual
El Rimto de los acontecimientos

Mapas

Joseph Conrad

De niño me apasionaban los mapas. Me pasaba las horas muertas contemplando Sudamérica, África o Australia, soñando con la gloria de la exploración. Por aquel entonces había en los atlas numerosos espacios en blanco, y cuando mi atención recaía en alguno que me parecía singularmente evocador (sólo que no había ninguno que no me lo pareciera), clavaba el dedo en él y decía: «Cuando sea mayor iré ahí».

Joseph Conrad

El corazón de las tienieblas